El Reino de León, compuesto por las provincias de Salamanca, León y Zamora, no constituye actualmente una Comunidad Autónoma. El proceso autonómico, elemento inseparable de la transición política iniciada en 1975, le amalgamó con seis provincias castellanoviejas. Representa así la única región histórica de España a la que, por inconfesadas razones de Estado, se le impide el acceso al autogobierno.
A la Región Leonesa se le niega tanto la autonomía como su personalidad e identidad a lo largo de los siglos, lo que supone una tergiversación propagandística de la Historia de España, con fines políticos.
Si conseguimos abrir unas cuantas ventanas en el barniz político que se le ha aplicado retrospectivamente a la historia, para construir una historia oficial a la medida de la nueva comunidad autónoma, y analizamos con detenimiento el siglo XIX y los tres primeros cuartos del siglo XX encontraremos algunas claves que nos permitirán constatar la pervivencia de la Región Leonesa en la vida cultural y sociopolítica española.